Tensión diplomática entre Italia y Francia por un barco con inmigrantes ilegales

Macron acusó al gobierno italiano, que se negó a recibir al buque Aquarius con 629 indocumentados, de “cínico e irresponsable”. Y Roma llamó “hipócrita” al gobierno galo.

 

ROMA

La crisis entre Francia e Italia provocada por los inmigrantes ilegales del buque Aquarius se agravó en las últimas horas, puesto que Roma exige excusas de París tras declaraciones consideradas “inadmisibles”, al punto de amenazar la concreción de un encuentro entre los dirigentes de ambos países mañana viernes.

Ayer tuvo lugar un nuevo episodio entre ambos países, puesto que el ministro de Finanzas italiano, Giovanni Tria, decidió quedarse en Roma en vez de reunirse, como estaba previsto, con su par francés, Bruno Le Maire, quien lamentó esta decisión y dijo que espera concretar un encuentro “muy pronto”.

El presidente francés, Emmanuel Macron, cuyas declaraciones hechas el martes causaron ira en Italia, llamó a no “ceder a la emoción”, asegurando que continúa trabajando “mano con mano” con Italia. No obstante, fueron sus declaraciones, denunciando “el cinismo y la irresponsabilidad del gobierno italiano” tras su rechazo a recibir al Aquarius, las que encendieron la mecha de un polvorín.

Italia consideró “inaceptable” estas declaraciones del martes sobre el rechazo italiano a recibir al buque humanitario Aquarius y los 629 inmigrantes que transportaba. demás de Macron, el portavoz de su partido, La República en Marcha, Gabriel Attal, declaró que la posición de Italia era “vomitiva”.

Luego de 72 horas de crisis en pleno Mediterráneo, el Aquarius puso rumbo el martes por la noche hacia España, que aceptó que atraque en el puerto de Valencia. Ayer navegaba junto a dos buques italianos frente a Sicilia. Debe llegar a puerto al final de la semana.

“Nos encontramos actualmente al sur de Sicilia, y nuestra llegada a Valencia está prevista para el sábado a las 21 horas, pero en vista de las condiciones meteorológicas, puede que esto cambie porque tenemos olas de entre uno y dos metros de altura, y esperamos hasta de cuatro en algunas horas”, afirmó Aloys Vimard, coordinador de la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) a bordo del Aquarius.

Seiscientos inmigrantes quedan a bordo del barco, en tanto algunos fueron transbordados el martes por la noche a un barco de la marina y a otro de los guardacostas italianos. Los tres navegan rumbo a España.

 

ITALIA EXIGE DISCULPAS

El hombre fuerte de Italia, ministro de Interior y presidente de la Liga Norte (extrema derecha), Matteo Salvini, reaccionó con ímpetu y exigió que Francia se disculpe.

De no hacerlo estimó útil cancelar la reunión prevista para mañana viernes entre el presidente francés, Emmanuel Macron, y el jefe de gobierno italiano, Giuseppe Conte.

En tanto, en la cancillería italiana, el ministro Enzo Moavero Milanesi recibió a la número dos de la embajada de Francia en Roma, Claire Anne Raulin, adonde había sido convocado el embajador francés, y subrayó ante ella el carácter “inaceptable” de las declaraciones de Macron.

El martes, el premier italiano Conte aseguró que “Italia no puede aceptar lecciones hipócritas de países que prefirieron mirar hacia otro lado en materia de inmigración”. Reaccionaba entonces a los dichos de Macron.

Italia acusa regularmente a sus socios europeos, empezando por Francia, de dejar al país solo para gestionar la crisis migratoria y los 700.000 inmigrantes que desembarcaron en sus costas desde 2013. (AFP y AP)

 

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