Un argentino murió en Montañita y la familia culpa a “los maltratos y las mafias” del hostel donde trabajaba

Juan Ignacio Figueroa Stazi tenía 25 años. Apareció muerto en una de las habitaciones.

 

El argentino Juan Ignacio Figueroa Stazi murió en el hostel donde trabajaba en Montañita, Ecuador. Tenía 25 años y ahí vivía hacía seis meses. Su familia apunta a los excesos que se permitían en el Hostel Kamala, uno de los preferidos por los mochileros.

A Juan Ignacio, que era de Rosario, lo encontraron muerto el 29 de abril en una habitación de ese albergue. A los familiares les hablaron de “muerte súbita”, pero ellos aseguran que intentaron ocultar pruebas.

Juan ignacio junto a su mamá.

 

“Nos dijeron que fue muerte súbita y en la habitación donde lo encontraron no había rastros de nada que permitiera dilucidar qué pasó”, contó al diario Perfil Fabio Bonamico, marido de la madre de Juan y padrastro del joven. “Lo que sabemos es que hubo una fiesta en el hostel, hubo excesos (por drogas) y él se fue”, agregaron.

Los restos fueron trasladados hasta el Instituto forense de la ciudad de Guayaquil. “Según el informe policial, el examen médico legista arrojó como resultado una muerte súbita”, siguió Bonamico. Sin embargo, su madre, Mercedes Stazi pidió el esclarecimiento de su muerte, ya que señaló que conocidos de su hijo le dijeron que en el hostel “había maltratos y mafias”.

El balneario Montañita, lugar donde encontraron muertas a las dos turistas argentinas. (Crédito: Fernando de la Orden)

 

“Tenemos fotos, tenemos testimonios, sabemos cómo se manejan! Lo único que reclamo son las pertenencias de mi hijo, y que no mueran más chicos en esos lugares”, escribió en Twitter su mamá.

Los familiares se basan en los testimonios de los trabajadores del hostel y vecinos de Montañita. Esa aldea de la provincia de Santa Elena ya tiene un trágico antecedente con viajeros argentinos. En febrero de 2016, allí asesinaron a las amigas mendocinas Marina Menegazzo (21) y María José Coni (22).

“Sabemos que lo sacaron de la habitación e intentaron subirlo a un taxi. Cuando el taxista se dio cuenta de que no reaccionaba pidió que lo bajen y llamen a la Policía, no los quiso llevar”, detalla Bonamico.

La profesora de gimnasia del Hostel Kamala fue quien encontró a Juan Ignacio en la habitación. Fue a la mañana siguiente a la fiesta, mientras todos dormían. “Si ella no lo hubiera encontrado, quizás el cuerpo nunca hubiera aparecido”, siguió el hombre.

En diálogo con la agencia Télam, dio más precisiones. “Hubo una absoluta connivencia, los amigos nos dijeron que no acudamos a la policía de Montañita. Además, el dueño del hostel le tenía retenido el pasaporte por una deuda.”

Juan Ignacio trabajaba como “voluntario” en el hostel, es decir, no recibía un sueldo sino que así se pagaba la comida y la estadía en el lugar.

La familia había iniciado una campaña de donaciones para la repatriación del cuerpo de Juan Ignacio y juntaron 2.790 dólares a través de la plataforma GoFundMe. Pero este lunes aseguraron que el dinero será donado a una organización de lucha contra la violencia de género ya que finalmente, tras el rechazo de Cancillería argentina, los restos del joven serán trasladados esta semana a Rosario con fondos de la provincia de Santa Fe.

Su padrastro relató que “soñaba con una vida de viajero” y que después de Ecuador tenía pensado viajar a Colombia. Antes de Ecuador, Juan Ignacio vivió en Mancora, Perú. En Argentina había estudiado Traductorado de Inglés y trabajó como operador en una radio local.

El fiscal ecuatoriano del caso, John Cargua, aseguró que en las próximas horas la Fiscalía General del Estado emitiría un comunicado respecto a las causas de la muerte. En tanto, el Consulado General de Argentina en Guayaquil informó que están trabajando con la Cancillería argentina para efectivizar el traslado de sus restos, que comenzaría el miércoles.

 

Fuente: Clarin

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